«¿Eso que hablas es asturiano o bable?» Es probablemente la pregunta más repetida que recibe cualquiera que hable esta lengua fuera de Asturias. La respuesta corta es que son la misma lengua: no hay un «asturiano oficial» y un «bable de andar por casa». Pero la pregunta merece una respuesta larga, porque detrás de esos dos nombres hay una historia de siglo y medio que explica por qué hoy conviven —y por qué uno se usa mucho más que el otro en los contextos formales.
Las dos palabras, la misma lengua
Empecemos por lo esencial: asturianu y bable designan el mismo idioma. No son dos variedades distintas, ni un registro culto frente a uno popular, ni un nombre «científico» frente a uno «vulgar». Son sinónimos históricos que han tenido trayectorias sociales diferentes.
La propia ley que regula la lengua en el Principado lo confirma en su título: la Ley 1/1998, de uso y promoción del bable/asturiano, trata ambos términos como equivalentes desde el primer momento. Y el Diccionariu de la Llingua Asturiana (DALLA), la obra normativa de l’Academia de la Llingua Asturiana (ALLA), recoge «bable» como entrada propia, definida como sinónimo de «asturianu».
Entonces, si son lo mismo, ¿por qué existen dos palabras?
De dónde viene «bable»
Aquí la filología tiene que admitir algo poco frecuente: el origen de «bable» no está resuelto con certeza. Es una de las etimologías más discutidas de la lengua asturiana, y ninguna de las hipótesis propuestas ha logrado imponerse sobre las demás de forma concluyente.
Entre las explicaciones más citadas:
- Origen onomatopéyico, ligado a la raíz bab- que aparece en palabras como babiar o babayu (relacionadas con hablar de forma confusa o infantil, similar a cómo el castellano forma balbucear). Esta hipótesis vincularía «bable» con una idea despectiva de habla «poco elaborada».
- Origen toponímico, que lo relacionaría con la comarca de Babia (León) o con zonas concretas de Asturias donde el término se documenta primero, para extenderse después al conjunto de la lengua.
- Origen culto tardío, como acuñación de eruditos e ilustrados de los siglos XVIII-XIX que necesitaban un nombre para referirse a la lengua vernácula en sus estudios y colecciones de textos, sin que existiera necesariamente una palabra popular anterior con ese uso.
Lo que sí está bien documentado es cuándo se popularizó: fue sobre todo a partir del siglo XIX, con el movimiento de recopilación folclórica y literaria conocido como el resurdimientu, cuando «bable» se consolidó como el nombre habitual con el que autores, eruditos y la prensa se referían a la lengua asturiana en sus escritos.
Por qué la Academia y la lengua normativa usan «asturianu»
Si «bable» tiene una tradición de siglo y medio, ¿por qué la ALLA, los centros educativos, las certificaciones oficiales y —claro— este portal usan sistemáticamente asturianu?
Hay varias razones, y ninguna es que «bable» esté mal o sea incorrecto:
1. Precisión geográfica. «Bable» se ha usado históricamente, sobre todo, para el habla de comarcas centrales de Asturias. La lengua, sin embargo, tiene variedades en todo el territorio —occidental, central y oriental— además de su prolongación en el eonaviego, en la franja occidental fronteriza con Galicia. El nombre «asturianu» describe mejor el conjunto de la lengua que se habla en Asturies, sin dar a entender que una sola variedad comarcal representa a todas las demás.
2. Coherencia terminológica con otras lenguas romances. El resto de lenguas de la Península siguen el mismo patrón de nombrarse por el territorio (castellano/español, gallego, catalán, vasco): un nombre con base territorial, no un apodo. Adoptar «asturianu» alinea a la lengua con esa misma lógica de nomenclatura.
3. Recorrido institucional. Desde que la ALLA se fundó en 1980 y publicó sus primeras Normes ortográfiques en 1981, el estándar normativo, los materiales didácticos, la legislación posterior y las certificaciones oficiales han ido consolidando «asturianu» como el término técnico de referencia. No fue una decisión arbitraria de un día: es el resultado de cuatro décadas de trabajo de normalización.
Esto no convierte a «bable» en una palabra prohibida ni en un error. Sigue siendo perfectamente válida, muy viva en el uso popular y cargada de valor histórico y afectivo —muchos hablantes tradicionales siguen llamando así, con total naturalidad, a la lengua que hablan desde la cuna.
Entonces, ¿cuál debo usar?
Depende del contexto, como con cualquier sinónimo:
- Si estás estudiando la lengua, preparando una certificación oficial o escribiendo en un contexto académico o institucional: usa asturianu. Es el término que vas a encontrar en gramáticas, exámenes y documentación oficial.
- Si estás en una conversación informal, sobre todo con hablantes tradicionales de comarcas centrales, es muy probable que oigas «bable» de forma natural y espontánea, sin ninguna connotación negativa.
Lo importante, para quien empieza a estudiar asturiano, es no dejarse confundir por la aparente duplicidad: no hay dos lenguas ni dos niveles de la misma lengua. Hay una lengua romance con dos nombres, uno más antiguo y popular, otro consolidado como estándar normativo desde hace más de cuarenta años.
Un nombre, no una controversia
La convivencia de «asturianu» y «bable» no es un conflicto sin resolver: es, simplemente, lo que le pasa a cualquier lengua con una tradición de nombres populares y un proceso posterior de normalización institucional. Ocurrió también, en su momento, con otras lenguas europeas. Lo que hace especial este caso es que ambos nombres siguen vivos, cada uno en su terreno, sin que el uso de uno invalide al otro.
Así que la próxima vez que alguien te pregunte «¿eso es asturiano o bable?», ya tienes la respuesta completa: es la misma lengua, con una historia detrás de por qué tiene dos nombres.
Para ver esa misma lengua en acción, comparada rasgo a rasgo con el castellano, el artículo sobre siete diferencias clave entre asturiano y español es el siguiente paso lógico. Y si te interesa cómo se documenta su origen histórico, cuándo nació el asturiano y cómo podemos datarlo completa el recorrido.
Fuentes
- Normes ortográfiques (Abre en nueva pestaña) (7ª ed., 2021)
- Gramática histórica de la lengua asturiana (Academia de la Llingua Asturiana, 2003)
- Academia de la Llingua Asturiana, entrada «bable» (Abre en nueva pestaña)
- Principado de Asturias

